ARIEN.
Yara caminaba despacio por un prado inmenso lleno de flores, sintiendo la luz y la brisa en su rostro. Se sentía sosegada y feliz.
-Eres la personificación de Perséfone, le dijo su amigo.
-¿Quién ?- le contestó, volviendo su rostro al joven que le sonreía.
-Si no conoces ese mito, regresemos a la casa y te enseño un cuadro que tengo de ella, allí te contaré su historia.
-Deméter la diosa de la naturaleza tenía una hermosa hija, Perséfone, ambas vivían en el Olimpo, pero les gustaba pasar tiempo en la Tierra.
Un día que Perséfone, estaba recogiendo flores con sus
hermanas las ninfas, se alejó distraída del grupo para recoger un narciso. En ese
momento la tierra se abrió y de allí surgió el dios de los muertos en un
carruaje negro. La secuestró y la llevó con él al mundo subterráneo
sin dejar ningún rastro.
Su madre desesperada, comenzó a buscarla. Se disfrazó de anciana y
recorrió toda Grecia buscando alguna pista sobre su hija, hasta que
finalmente Apolo le confesó quién era el responsable de su desaparición.
-Me da escalofríos pensar en la angustia y desesperación de su madre... -le dijo Yara con expresión de pesadumbre.
-La verdad es que sí.- le contesto su amigo continuando con el relato.
-En el lugar de la eterna primavera, se había instalado el frio y la desolación, la tristeza de Deméter era tan grande que la tierra se había vuelto yerma.
-Zeus al ver lo que estaba ocurriendo, ordenó a Hades que acabase el secuestro de Perséfone y se la devolviera a su madre.
Este le dijo que eso ya no era posible, ella había comido los frutos del Tártaro con lo que la encadenaba para toda la eternidad al mundo de los muertos.
Viendo la profunda depresión de su esposa y el peligro que corrían los humanos, forzó un pacto con Hades, tendría el consentimiento del Olimpo para casarse con Perséfone si la muchacha pasaba la mitad del tiempo con Deméter, la otra mitad viviría con él en el mundo subterráneo.
Y es por esa razón es que la tierra florece en primavera y fructifica en verano, cuando Perséfone retorna a los brazos de su madre, volviéndose triste y seca al alejarse de ella para regresar con su esposo Hades.
-¡Al menos madre e hija pueden estar juntas, aunque no sea todo el tiempo...! exclamo Yara con un suspiro de alivio.
- ¡Siii! pero habría que preguntarle a Perséfone si estaba contenta con ese pacto ¡y con el marido que le había tocado en suerte! que a todo esto era un secuestrador... apunto su interlocutor.
-Desde luego ¡madre mía que regalito de hombre! contestó Yara.
-¿Que tal si vamos a comer fuera? dijo él.
-¡Vale! ¿invitas tú? preguntó Yara con una amplia sonrisa.
Espero que os haya gustado.
Abrazos a
tod@s.
Últimamente no he podido visitar vuestros blogs ni he podido hacer nada en el mío, estoy teniendo muchos problemas con mi ordenador. He sacado ratitos para poder actualizarlo en casa de mi hermana. Espero poder retornar yo también, a la senda del mundo internauta.
Besos.
Arien.
Realización del relato y fotos: ARIEN.
Vestuario: "CASA ELANOR", inspirado en el modelo "Pret-a-Porter" de Famosa.
Yara: Nancy de Famosa colección 2000 de Quirón.